Falló en momentos clave

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El conjunto de Antonio Mohamed falló en momentos clave y perdió  3 a 1 frente al Inter de Porto Alegre, que se consagró campeón de la Recopa Sudamericana en el Beira Río. Los goles del equipo brasilero los convirtieron Damiao (19’ y 24’ PT) y Kléber de penal (37’ ST), mientras que por el lado del equipo de Avellaneda había descontado Maximiliano Velázquez (3’ PT).

El comienzo del juego tuvo a un claro dominador. Y ese fue el Inter. Desde el primer minuto tomó el protagonismo que debía y salió a despedazar el temeroso esquema que planteó Independiente. A los 4 minutos el arco visitante tembló con un remate al travesaño de D’Alessandro. Y la tromba se empezó a venir.

Independiente defendía muy atrás, confiado en los zagueros que sacaban todo de arriba, pero a los 19 minutos, Damiao se sacó de encima con gran facilididad a Milito y Ferreyra, y sacó un remate mordido que fue derecho a la red, con una floja respuesta de Hilario Navarro. 5 minutos después, Damiao le ganó la posición a Milito, que decididamente no estaba en su noche, y definió por arriba del arquero Rojo. Y cerca estuvieron los brasileros de marcar el tercero, tras otro error del mariscal.

La segunda parte empezó con el Rojo haciendo un cambio. Ivan Vélez entro por Ivan Pérez, y se armó la línea de 3. Los de Avellaneda fueron de entrada y tras una gran asistencia de Ferreyra, Maximiliano Velázquez apareció como 9 y definió de derecha fuerte frente a Muriel.

Y fue ahí que el visitante hizo un click y salió a atacar al Inter con alma y vida. Y tuvo su chance clara, tras una tapada impresionante de Muriel a Vélez. Pero otra vez, como acostumbra Independiente, hace un gol y se repliega. Los de Beira Río tomaron otra vez el protagonismo y aprovecharon el temor del rival, que se salvó de varios embates brasileros. Hasta que a los 37 del segundo tiempo, el árbitro cobró un dudoso penal de Hilario Navarro, que tampoco estaba en su noche, a Kleber. Este lo cambió por gol.

Y lo previsible se hizo realidad otra vez. Independiente, a minutos de perder la final, se acordó de atacar otra vez (no se entiende porque no lo hizo después del gol) y tuvo dos chances en el final, pero ya era tarde. El árbitro pitó final y la gloria fue del Inter. Es la segunda final que pierde el Rojo en el año.