Ezequiel Barco tuvo la clasificación en sus pies mediante un tiro penal, pero Esteban Andrada contuvo el remate y le arrebató la posibilidad a Independiente de ingresar a la próxima Libertadores de manera directa.
A los 26′ de la segunda parte, Emiliano Rigoni ingresó al área y lo bajaron. Germán Delfino no dudó y cobro penal. El pibe de 18 años agarró la pelota como en las anteriores oportunidades y se perfiló para patear. Pero en esta ocasión, le tocó vivir su primera gran frustración con el Rojo. Andrada le adivinó bien el palo y ni dio rebote.Â
Pese al mal trago y la oportunidad desperdiciada, desde los cuatro costados del Libertadores de América los hinchas bancaron a Barco, que se puso a llorar en pleno partido. Tranquilo, ya tendrá revancha.Â


