Los jugadores de Independiente amenazan con no entrenar si no se cumple con la promesa de pago.
La tensión entre el plantel de Independiente y los dirigentes crece día a día. Previo al partido con Banfield comenzaron los primeros roces por la deuda que se mantiene con el grupo. Reclaman parte de los salarios y clausulas contractuales correspondientes al mes de septiembre y octubre y también los contratos completos del mes de noviembre.
El resultado con Banfield y el clima caliente que se vivió en el Libertadores de América aumentó la crisis. No hubo entrenamientos ni el sábado ni el domingo, aunque estaban programados y este lunes tampoco llegó la solución. Referentes del plantel se pusieron firmes y avisaron que si todo el dinero correspondiente a septiembre y octubre no se encuentra acreditado en las cuentas, el grupo no entrenará este martes (la práctica está programada para las 17 horas).
La Comisión Directiva, para poner paños fríos a la situación, prometió saldar la primera parte entre martes y miércoles, mientras que para el final de la semana tiene programado pagar noviembre, así el plantel se va al día de vacaciones. ¿Qué pasará?


