Independiente estuvo a minutos de sufrir la derrota más humillante de su historia. En el Mario Alberto Kempes, el equipo de Jorge Almirón le ganó ¡por penales! al humilde Alianza de Coronel Moldes, que lo tuvo contra las cuerdas durante gran parte del partido. Tras comenzar abajo en el marcador, Christian Ortíz puso el 1-1 a cuatro minutos del final y llevó la definición a los tiros desde los doce pasos, donde el Rojo triunfó por 4-1.
El encuentro empezó con un golpe inesperado del conjunto cordobés. A los 6 minutos, un mal centro de Emiliano Papa produjo una contra letal de Alianza que terminó en gol. Lucio Constantini le dio un gran pase entre líneas a Juan Miguel Reynoso, quien recibió adentro del área, giró sin problemas y sacó un zurdazo que venció fácilmente a Germán Montoya.
Al Rojo le costó mucho reaccionar después del tanto del rival y, si bien contó con algunas chances claras, no encontró la manera de quebrar la valla del arquero Sebastián Airaudo. Lucas Villalba desperdició una oportunidad inmejorable a los 14′: Gabriel Graciani lo dejó solo frente al arco, el zurdo definió mal y Juan Palandri despejó el remate en la línea. Más tarde, el “1” de Alianza descolgó un gran cabezazo de Martín Benítez.
Tras ese primer tiempo vergonzoso, donde el equipo se retiró bajo una lluvia de silbidos, Almirón mandó a la cancha a Francisco Pizzini por Néstor Breitenbruch. Se esperaba más desequilibrio, más profundidad, más rebeldía y algo de amor de propio, pero nada de eso ocurrió. Independiente seguía sin poder lastimar a un combinado regional que hacía un papel más que digno.
El DT siguió metiendo mano y puso a Juan Martín Lucero y a Ortíz en reemplazo de Villaba y José Valencia, pero tampoco pudo generar peligro. El empate parecía muy lejano y prácticamente no había diferencia entre un equipo (profesional) y otro (amateur). Sin embargo, cuando el panorama estaba más negro que nunca, llegó el milagro: a los 42′, Pizzini desbordó por izquierda, Claudio Aquino cabeceó, la defensa la sacó en la línea y el rebote le quedó a Ortíz, que la mandó adentro con un cabezazo al segundo palo.
No hubo tiempo para más y la definición se estiró a los penales, algo impensado en la precia del partido. Y fue recién en esta instancia donde se vio la categoría de los jugadores de Independiente. Lucero, Mauricio Victorino, Ortiz y Benítez convirtieron los cuatro penales que tuvo el Rojo, mientras que en Alianza sólo pudo marcar el arquero Airaudo. Montoya tapó el tiro de Darío Rivadero y Jorge Salazar mandó su remate a las nubes.
Fue así como, después de tanta vergüenza y sufrimiento, el Rojo ganó 4-1 en los penales y pasó a 16avos de final, donde chocará con el ganador de Godoy Cruz – Deportivo Español. El triunfo salvó a Independiente de un papelón, pero no opacó la imagen tristíma que dejó el equipo contra un rival que dejó todo en la cancha y que se las ingenió para tenerlo al borde del nocaut.


