Independiente revirtió la pésima imagen que dejó en Venezuela y vapuleó 4-0 a San Martín de San Juan como visitante. Martín Benítez, Fabricio Bustos, Leandro Fernández y Braian Romero hicieron los goles que le permitieron al Rojo volver a la zona de clasificación de la Copa Libertadores.
Luego del traspié entre semana había que dar vuelta la página rápidamente. El Rojo había jugado uno de sus peores partidos en el ciclo de Ariel Holan y sumar de a tres se convirtió en una obligación para seguir de cerca a los de arriba.
Dado este panorama, el Rojo salió a imponer su juego desde el minuto cero y se sacó un sobresaliente en una materia que lo tenía a maltraer desde hace tiempo: la eficacia. A los 15 minutos, en su segunda llegada clara, Benítez puso el 1-0 tras una buena jugada previa entre Diego Rodríguez y Maximiliano Meza.
A partir de allí, el Rojo controló las acciones del encuentro. Martín Campaña no fue muy exigido gracias al buen trabajo de la defensa y los jugadores del Rojo comenzaron a jugar con más libertades. Sobre todo en la segunda mitad con el local lanzado al ataque, desesperado por lograr el empate.
En el inicio del complemento, el equipo del Profesor se replegó y golpeó rápidamente: a los 7′, Bustos y a los 9′, Fernández. El Rey de Copas jugaba como mejor lo sabía hacer y con la eficacia de su lado. Después del 3-0, solo quedó tiempo para la expulsión de Jonathan Goitía en el local y el tanto de cabeza de Braian Romero que sentenció la historia a falta de siete minutos para el final.
Independiente ganó a su estilo, gustó y goleó. El Rojo se trajo lo tres puntos de un escenario donde nunca había ganado y quedó tercero en el torneo -con un partido menos-. Se despertó a tiempo, cambió la cara y mantiene esperanzado al hincha. Ahora se viene Argentinos en Avellaneda.


