Thomas Ortega hizo su debut oficial en la Primera de Independiente, nada menos que en el Clásico de Avellaneda. Su ingreso desató la polémica.
El partido estaba 0-0, Racing acababa de quedarse con nueve jugadores y todo hacía pensar que el Rojo se llevaría por delante a su máximo rival. Sin embargo, el equipo no mostró la personalidad necesaria. Y desde el banco tampoco llegó un buen mensaje.
A los 5 minutos del segundo tiempo, Lucas Pusineri decidió cuidar a Juan Sánchez Miño de una segunda amarilla y en su lugar mandó a la cancha a Ortega, el juvenil que se sumó de urgencia al banco de suplentes tras la baja de Alexander Barboza.
El defensor de 19 años había jugado dos días antes en la victoria de la Reserva, pero a pesar de esto, no mostró cansancio ni falta de temperamento. El debut en la máxima categoría no le pesó. Pero lamentablemente, fue uno de los que falló en la marca en el gol de Marcelo Díaz, aunque tuvo menos culpa que sus compañeros.
Más allá de que la actuación de Ortega estuvo aprobada, la gran pregunta es si tácticamente era tan necesario su ingreso, teniendo en frente a un rival que sólo podía limitarse a defenderse.


