Carlos Benavídez se mostró disgustado por su presente en Independiente y se suma a la lista de jugadores que le iniciaron un reclamo al club.
El uruguayo se presentó al entrenamiento con una escribana para constatar que fue al predio de Villa Domínico para realizar las prácticas. Lucas Pusineri tomó la decisión de apartarlo del primer equipo y que se entrene con un grupo de relegados comandados por Fernando Berón.
Benavídez molestó por no entrenar con sus compañeros y bajo las ordenes de Pusineri, decidió expresar su malestar con una carta dejando constancia de eso y reclamando una deuda de 12.000 dólares, monto que el Rojo pagará en las próximas horas, mientras tanto se esperan ofertas por el jugador.


