En el estreno de la Fase Campeonato, a Independiente se le escapó un partido insólito. Le ganaba 2-0 a Huracán en diez minutos pero Thomás Ortega fue expulsado y al Rojo se le hizo imposible aguantar. Fue dominado por el local y perdió 3-2.
El escenario era el ideal. Antes del primer cuarto de hora, el Rey de Copas ganaba, con un equipo alternativo, por dos de diferencia gracias a los tantos en contra de Ezequiel Navarro a los 4′ y al de Nicolás Messiniti a los 10′.
Pero dos errores no forzados del lateral izquierdo iniciaron la debacle. Primero perdió una pelota en mitad de cancha y cometió una falta para evitar la contra y luego llegó a destiempo en otra jugada cuatro minutos después. A partir de allí, el Rojo se dedicó a defender la diferencia inicial en 30 metros y con 74 minutos por delante.
Israel Damonte metió mano en el equipo, puso a Patricio Toranzo y Huracán obtuvo el toque de claridad para el tramo final. En sus pies se inició la jugada del descuento sobre el tiempo adicionado en la primera etapa y Ayrton Costa en contra puso el 2-1. En el complemento, el Globo insitió y se llevó el premio. Santiago Hezze empató a los 23′ y Andrés Chávez puso el 2-3 sobre los 30′.
¿Y del lado del visitante? Solo se limitó a forzar un error y sacarle provecho a una contra. Pusineri, que ingresó tarde después del entretiempo y tuvo que ver el resto del partido desde la platea, tardó una eternidad en hacer los cambios. El equipo se quedó sin nafta, se vio sobrepasado por su rival y perdió el invicto. En cuatro días se juega el partido del año y el DT no puede volver a pecar de la inacción.


