Independiente comenzó con el pie izquierdo en la Copa de la Liga. En el regreso de Julio Falcioni como entrenador jugó mal, no atacó en casi todo el partido y perdió merecidamente 1-0 contra Lanús. Guillermo Burdisso, ex Rojo, anotó el gol de la visita.
Técnico que debuta no gana. El precepto que sobrevoló esta noche en Avellaneda. Luego de 15 años, Falcioni volvió a sentarse en el banco de suplentes del Rojo y a diferencia de lo ocurrido en 2005, el equipo dejó una pálida imagen.
En la primera parte, los tres centrales lograron contener a José Sand y doblegaron marcas cuando Lanús atacó por las bandas. Pero el equipo se paró muy atrás, era lento en las transiciones y deslucía las presencias de Alan Velasco y Silvio Romero que jugaron siempre de espaldas. Se notó la falta de un cinco de marca y siempre corrió atrás de la pelota.
Lo único rescatable en todo el encuentro estuvo en el primer tiempo. Velasco sacó un remate que salió cerca del palo izquierdo del arco visitante tras una buena jugada individual. Y sobre el final de la etapa inicial, Gonzalo Asís envió un centro desde la derecha y Pablo Hernández no alcanzó a direccionar su disparo.
El complemento siguió en la misma sintonía. Lanús con la pelota y el Rey de Copas replegado. El visitante avisó con Nicolás Orsini pero Sebastián Sosa le detuvo el mano a mano. Luego Burdisso tuvo dos: una fue al palo y otra adentro tras dos cabezazos adentro del área. Y esa diferencia ya no se volvió a alterar más en el marcador.
¿Por qué? El DT reaccionó tarde con los cambios, sus jugadores no mostraron rebeldía para revertir el rumbo del encuentro -ni siquiera con el 0-0- y el rival controló bien al local. Fue una preocupante primera imagen que dejó el debut de Falcioni pero tiene crédito y un examen próximamente: contra Patronato, en Paraná, el domingo que viene.
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