Independiente perdió 2-1 contra Tigre en San Nicolás y quedó eliminado en los 16avos. de final de una nueva edición de la Copa Argentina. Otro objetivo que no se cumple en el semestre y se viene el clásico.
El Rojo no jugó bien y cayó en un partido con mucho ritmo y de ida y vuelta para ambos lados. En la primera etapa, el conjunto de Avellaneda comenzó mejor con algunos remates de Alan Velasco pero, a los 32 minutos, Pablo Magnín puso en ventaja a los de Victoria con una chilena impresionante. Había que tener cuidado con el goleador del rival.
En el segundo tiempo, el Rey de Copas pudo empatarlo rápidamente con una buena jugada preparada desde un tiro de esquina: desborde de Sebastián Palacios, centro atrás, Lucas Romero que pateó al palo y le quedó el rebote a Silvio Romero, siempre atento para mandarla a la red. Iban 1-1 a los 53´.
Sin embargo, a los 68´, Andrés Roa regaló una pelota inexplicable en la salida, se la dejó a Ijiel Protti que encaró para el medio y le pegó de zurda al ángulo para clavar otro golazo, imposible para Milton Álvarez. Julio Falcioni apeló al doble 9 con el ingreso de Jonathan Herrera e Independiente fue a buscarlo con más ímpetu que juego. Careció de ideas, chocó con la defensa y el arquero adversario y llegó el final del encuentro.
Así, el Rojo queda eliminado de la copa doméstica, uno de los objetivos a los que se le apuntaba seriamente en el semestre, ante un rival de la Primera Nacional y sin llegar a instancias decisivas. Encima el saldo es más negativo ya que el Perro y Lucas Rodríguez salieron lesionados.
De la triple competencia, queda solo la Liga Profesional, donde se está puntero y ahora se viene el duelo con Racing el domingo para levantar cabeza, cortar la racha en el clásico y conseguir un impulso anímico para ir por el torneo local.


