Tras el empate 1-1 frente a Arsenal y una nueva noche caliente en Avellaneda con insultos a los jugadores, a Hugo Moyano y a toda la Comisión Directiva, el presidente de Independiente minimizó los gritos de los hinchas.
“Estoy acostumbrado, yo estuve tres veces en cana en la dictadura, no me achico con nada”, expresó. Ya molesto por las preguntas, disparó: “¿Quién reprobó? Son cuatro gansos los que gritan”.
Lejos de una autocrítica por el presente futbolístico e institucional del club, cerró: “El equipo jugó bien en el primer tiempo y en el segundo no jugó tan bien. No me puedo poner los pantalones cortos y meterme en la cancha”.


