Sin ideas

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Independiente perdió como local 2-0 ante Atlético Tucumán por la sexta fecha del Torneo de Primera División 2016/17. El equipo entró dormido y se encontró en desventaja al minuto de juego, luego intentó recuperarse aunque la expulsión de Gustavo Toledo lo limitó mucho. En el complemento, Leandro González marcó el segundo gol para la visita que sería definitivo.

En el comienzo del partido Atlético Tucumán no perdonó en la primera que tuvo y se puso rápidamente en ventaja ante un Independiente que marcó muy mal. Leandro González tiró un pelotazo largo para Fernando Zampedri, que tras ganarle la posición a Tagliafico, definió muy bien ante Martín Campaña que quedó a mitad de camino. Desde el vestuario, el Decano se puso arriba en el marcador 1-0.

Y al Rojo se le hizo todo cuesta arriba. Si bien tuvo el control de la pelota, en ningún momento encontró la manera de desarmar el buen bloque defensivo del rival y casi no generó peligro en el arco de Ayala. Además, cada ataque del conjunto tucumano era medio gol, ya que la defensa siempre quedó mal parada y el mediocampo nunca logró contener a los volantes rivales. Para colmo, luego de un córner a favor mal ejecutado por Rigoni, comprometiendo a su compañero, Toledo no tuvo más remedio que cometer falta, vio la segunda amarilla y el equipo de Milito se quedó con diez.

En la segunda etapa el entrenador pateó el tablero y apostó por los ingresos de Ezequiel Barco y Germán Denis, para sumar peso ofensivo y buscar variantes en la generación de juego. Pero los inconvenientes en la defensa siguieron y tras un lateral y un remate mordido de Luis Rodríguez, la pelota le quedó a Leandro González que sólo tuvo que empujarla abajo del arco para poner el 2-0.

De ahí hasta el final el equipo demostró poco y nada. Buscó sin orden y con pocas ideas, por lo que recurrió a centros buscando a Vera o Denis, pero no les quedó ninguna clara para definir. El equipo de Azconzábal se replegó y hasta pudo aumentar la ventaja, pero no estuvo fino y Campaña salvó un mano a mano cerca del final.

Luego del parate por eliminatorias y quince días para preparar este partido, es llamativo el pobre rendimiento del equipo, que parece jugar cada vez peor. Sin ideas, con poca profundidad y sin movilidad se hace muy difícil respaldar la idea de Milito. La situación preocupa a los hinchas, que hoy silbaron a los jugadores cuando se retiraban al vestuario. El próximo rival será Temperley como visitante, y el Rojo deberá ir a buscar la victoria si no quiere perderle pisada a las primeras posiciones.