A cuatro años de la última Copa

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Se cumplen 4 años del último título internacional de Independiente. Un 8 de diciembre de 2010, el Rojo de Antonio Mohamed vencía al Goiás brasileño por penales en el Libertadores de América y se quedaba por primera vez con la Copa Sudamericana. El equipo no mostró un fútbol brillante en el certamen, pero construyó el camino a la gloria con mucha voluntad, humildad y oportunismo. Hilario Navarro se lució en el arco, Eduardo Tuzzio fue caudillo en la defensa y Facundo Parra se ganó a la gente con goles importantes.

El debut fue con un triunfo por 1-0 ante Argentinos Juniors en Avellaneda, todavía con Daniel Garnero como DT. Independiente llegó bien parado al choque de vuelta, pero el Bicho comenzó ganando en La Paternal y le puso suspenso a la definición. Sin embargo, Leandro Gracián empató el partido y sentenció el 2-1 global que selló el pase del Rojo a octavos.

Tras la renuncia de Garnero, Ricardo Pavoni y Francisco Sá se hacían cargo del equipo por unos días. A Independiente le tocaba salir del país después de mucho tiempo y no le iba nada bien: en Uruguay, perdía 1-0 ante Defensor Sporting. Como si fuera poco, el choque de vuelta en Avellaneda, ya con Mohamed en el banco, comenzaba de la peor manera, con Rodrigo Mora poniendo el 1-0 para el visitante y, por lo tanto, el 2-0 global. Parecía que todo estaba perdido, pero Andrés Silvera, Hernán Fredes, Nicolás Cabrera y Nicolás Martínez decoraron un milagroso 4-2 que le permitió al Rojo avanzar a cuartos.

En la siguiente fase aparecía el complicado Deportes Tolima, que venía de eliminar a Banfield. Tras el 2-2 en Colombia, Independiente aguantó el resultado en la cancha de Racing (el Libertadores de América estuvo suspendido) y se metió en semifinales con un 0-0 que hizo valer los dos goles que habían marcado Silvera y Julián Velázquez como visitante.

Fue así como llegó el rival más duro para los de Mohamed: la Liga Deportiva Universitaria de Quito. Seguramente los millones de hinchas rojos habrán pensado que la ilusión se terminaba con el 3-0 parcial de los ecuatorianos en la altura, pero una nueva hazaña estaba por venir: Silvera y Lucas Mareque descontaron para el 3-2 y mantuvieron vivo el sueño de torcer la historia en Avellaneda. Y así fue: Facundo Parra y Fredes sellaron un 2-1 que nuevamente hacía valer el gol de visitante. Independiente estaba en la final.

Casi todas las fases habían comenzado con muchas piedras en el camino, y la definición del torneo no iba a ser la excepción. En la ida, el Rojo cayó 2-0 en Brasil ante el Goiás y sufrió la expulsión de Silvera, un hombre clave en el equipo de Mohamed. La misión era difícil, pero no imposible. “Nos dejaron la tapa del cajón abierta”, dijo entonces Mohamed. Y tuvo razón, porque una vez más, la mística copera se hizo presente en Avellaneda con un 3-1 para Independiente, con otro gol de la Avispa Velázquez y un memorable doblete de Parra.

Fue así como la ilusión llegó al alargue, donde no hubo goles. Los corazones en Avellaneda estaban más exaltados que nunca esperando la definición por penales en el arco de la tribuna Sur. Y acá ya no habría dudas. Maximiliano Velázquez, Parra, Gracián, Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio estuvieron finos desde los doce pasos e hicieron estallar al Libertadores de América. Después de tanto sufrimiento, Independiente volvió a gritar campeón. El Rojo lograba su decimosexto título internacional y les decía a todos que el Rey de Copas estaba de vuelta. ¡Salud, Campeón!

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